¿Cómo se originó la costumbre de pedir la mano? 01/09/09

Pedir la mano en matrimonio de una mujer, es uno de los rituales más antiguos de la sociedad que conocemos hoy en día. En Roma las mujeres eran propiedad del ...


pedir-la-mano

Pedir la mano en matrimonio de una mujer, es uno de los rituales más antiguos de la sociedad que conocemos hoy en día.

En Roma las mujeres eran propiedad del pater familias (padre de familia). El poder del pater familias era llamado patria potestas, “patria potestad” en español. El pater familias tenía el “poder de la vida y de la muerte” sobre sus hijos, su esposa, y sus esclavos, de todos los cuales se decía que estaban sub manu, “bajo su mano”. Para que un esclavo se convirtiera en un ciudadano libre, tenía que ser liberado “fuera de la mano” del pater familias, de ahí los términos manumissio y emancipatio.

Por ley, en cualquier circunstancia, su palabra era absoluta y final. Si un hijo no era querido, bajo la ley de la República Romana el pater familias tenía el poder o potestad para ordenar la muerte del niño por exposición. Tenía el poder para vender a sus hijos como esclavos.

El pater familias tenía también el poder de aprobar o rechazar matrimonios de sus hijos e hijas. Cuando una mujer estaba a punto de casarse, el padre, si el así lo prefería, otorgaba el manus de su hija al futuro yerno, aunque ella podía decidir si se casaba, cum manu (quedar bajo la tutela del marido) o sine manus (seguir bajo la tutela de su padre).

Fuentes


Puedes dejar un comentario, o hacer un trackback.

Hay 2 comentarios en este artículo.

 
Josep septiembre 1, 2009 Resp.

Quée qué feooo :l

Que tu padre te “descomulgue” de tu casa y te venda como un puto esclavo, que feo, que feo. Menos mal que eso, no me tocó, pero mis respetos para las personas que vivieron en aquella jerarquía (?)

 
naguzra septiembre 14, 2011 Resp.

Importante y tradicional este paso prematrimonial, que después de su origen, proveniente del padre de familia al estilo romano en donde se inició, ha evolucionado lo suficiente y en la actualidad, el pedir la mano para matrimonio de un hombre para con una mujer, de verdad que no debería perderse, pues el icono de poder, posiblemente, mantener un capital de la sociedad. Aconsejo a los jóvenes de nuestra contemporaneidad que mantengan este legajo, pues el mismo arropa mucho respeto, sabiduría y romanticismo.

Dejar un comentario

cerrar

Dejar un comentario