¿Por qué los gatos odian el agua?

Hay muchos gatos que adoran el agua, según Sandi Sawchuk, una instructora clínica veterinaria.
Los grandes gatos salvajes, especialmente los que viven en zonas calurosas o áridas, a menudo les gusta darse un chapuzón para refrescarse. Una especie asiática, utiliza sus patas palmeadas para bucear en los ríos, buscar peces, ranas o cangrejos.
Entre las razas, el Van Turco es conocido por su gran habilidad para nadar. Pero la mayoría de los gatos caseros prefieren estar muy lejos del agua.
“Los gatos se asean a ellos mismos, nosotros como dueños no tendemos a bañarlos tan regularmente como a los perros” dice Sawchuk. “Pregúntele a alguien que haya comenzado a bañar a su gato frecuentemente cuando este era joven. El gato criado así tolera muy bien el agua. No hay lucha en absoluto”.
El método de rociarles agua para controlar su comportamiento los vuelve más temerosos.
“¿Qué es lo que el gato pensará del agua entonces? Que el agua solo se utiliza como castigo” dice Sawchuk, quien tiene tres gatos en casa.
No es raro que los propietarios de los gatos que Sawchuk atiende los describan al borde de la bañera, intentando escapar del chorro del grifo o de la ducha.
“En cambio cuando se les da la posibilidad de controlar la distancia y la exposición que tienen del agua, ellos parecen no temerle para nada”
En conclusión, los gatos odian el agua, simplemente porque les hemos enseñado a odiarla.
Fuente: University of Wisconsin-Madison

Jajaja, la conclusión me ha dicho todo.